¡Visita Lyon, Francia, la ciudad más bella del país galo!

Te recomendamos encarecidamente que visites Lyon, Francia, una de las ciudades más bellas del país galo. Incluso tenemos que admitir que la capital de la región de Auvernia-Ródano-Alpes nos ha gustado mucho más que la capital del país, París. En el Renacimiento, Lyon se enriqueció con el comercio de la seda y prueba de ello es su arquitectura; de la que podrás disfrutar paseando por sus históricos barrios.

¿Pero por qué te la recomendamos? En este artículo, te contaremos más sobre los rincones que hacen que esta ciudad sea tan interesante; pero primero, te explicamos cómo llegar a la ciudad y desplazarte por ella.

¿Cómo llegar a Lyon, Francia?

Como suele ocurrir con otros destinos, viajar en avión es la forma más fácil de llegar a Lyon; sobre todo si vienes desde grandes ciudades como París, Londres o Fráncfort. ¿Y si no? No te preocupes, la aerolínea EasyJet ofrece vuelos desde otros destinos europeos. El aeropuerto de Saint-Exupéry, situado a unos 25 kilómetros al este de la ciudad, tiene conexiones con las principales ciudades del continente y, además, Air France ofrece conexiones con la mayoría de las ciudades del país.

Directo desde el avión al tren: la lanzadera del Rhônexpress te lleva en media hora hasta las céntricas Part-Dieu y Vaulx-en-Velin La Soie – en esta última también puedes hacer trasbordo con la línea A del metro de Lyon. Durante el trayecto podrás utilizar gratis los enchufes y WiFi. Sin embargo, este lujo tiene un precio por lo que el viaje de ida te costará unos 19 euros. Nosotros te sugerimos comprar el boleto de ida y vuelta (unos 27 euros) y, así, te ahorras un poco de dinero. Si eres previsor, obtendrás un descuento si, al menos con un mes de antelación, lo compras por internet.

Lyon, Francia

Una alternativa más económica al Rhônexpress es el autobús Transisère 1950, que te lleva desde el aeropuerto hasta la estación de La Verpillière por tan solo 5 euros. El viaje dura unos 25 minutos, ¡pero recuerda!, no dan servicio ni los domingos ni los festivos. Desde La Verpillière puedes ir en regional hasta alguna de las tres estaciones de Lyon.

Si viajas con una compañía de bajo coste, probablemente llegarás al aeropuerto de Grenoble-Isère. Conectado con Lyon por autobús, está a medio camino entre la capital y Grenoble. Para los vuelos intercontinentales, no suele haber forma de evitar el aeropuerto Charles de Gaulle de París. Desde la estación situada junto a la terminal 2, hay algunas conexiones en TGV hacia la estación de Part-Dieu, y está muy bien porque los trenes pasan cada hora.

Si ya estás en el país galo, lo más cómodo es viajar en tren. ¡Incluso desde Londres! El servicio de Eurostar se inauguró en 2015, con origen en la estación londinense de St. Pancras International. Lyon cuenta con tres grandes estaciones ferroviarias, con destinos nacionales y regionales. La estación más antigua es la de Perrache, desde donde en pocos minutos estarás en la céntrica plaza de Bellecour. La estación de Part-Dieu se inauguró en 1981 con la primera línea de TGV. A las afueras de la ciudad, se encuentra la estación de Saint-Exupéry, una importante conexión del aeropuerto.

Lyon, Francia

Transporte público en Lyon, Francia

Si quieres moverte por la ciudad en transporte público ¡estás de suerte!, porque el de Lyon está considerado uno de los más eficientes de Francia. Los suburbios del este, el centro y el campus tienen las mejores conexiones.

Numeradas de la A a la D, las cuatro líneas de metro tienen una frecuencia de diez minutos – y en hora punta pasan cada dos minutos. En los propios andenes se indica cuánto tienes que esperar hasta que llegue el siguiente metro. Además del metro, también existen dos teleféricos y cinco líneas de tranvía. Si prefieres el autobús, hay más de 100 líneas que recorren toda la ciudad -y algunos de ellos, trolebuses. Lyon es una de las pocas ciudades francesas que sigue utilizando este sistema.

Los precios del transporte público son bastante asequibles. Si compras el boleto por adelantado, un viaje sencillo te cuesta solo 1,90 euros; si lo compras directamente al conductor te costará 2,20 euros. El boleto es válido durante una hora a partir del primer uso. Si decides utilizar los autobuses o el metro con más frecuencia, vale la pena comprarte un billete de un día por 6,20 euros. Puedes conseguirlos en los quioscos de las estaciones y en las tiendas con el cartel "TCL". También los puedes adquirir directamente en el autobús o en las máquinas expendedoras, ¡pero ojo! éstas sólo aceptan monedas.

Lyon, Francia

Si lo prefieres, también puedes usar la bicicleta. Desde mayo de 2005, Lyon cuenta con un servicio público de bicicletas llamado Vélo'v. Tras registrarte con una tarjeta de crédito, puedes alquilar y devolver bicicletas en más de 300 puntos de la ciudad. Tras un pago inicial de un mínimo de 1,50 euros, sea cual sea tu tarifa, los primeros 30 minutos son gratis. Si te alojas cerca del centro suele ser tiempo más que suficiente.

Como el centro de la ciudad de Lyon no es tan grande, la mayoría de las atracciones están cerca. Para que tengas una referencia: de una estación de metro a otra andando son diez minutos. De la Place des Terreaux hasta Bellecour tardarás unos 20 minutos.

Lyon, Francia

Piérdete por los quartier de Lyon, Francia

Lyon es Patrimonio de la Humanidad y cuenta con un grandioso casco antiguo renacentista, ruinas romanas, barrios industriales llenos de historia y el barrio real de Presqu'île. La ciudad fue fundada hace 2000 años, ¿puedes creerlo? Se estableció en la confluencia de los ríos Ródano y Saona, y construyó su riqueza gracias al comercio de la seda. Esta industria le dio una hermosa arquitectura de estilo renacentista.

El vivaracho barrio Saint-Jean de Lyon, quartier en francés, es el lugar perfecto para conocer el ambiente antiguo de la ciudad. Este barrio medieval situado al norte de la catedral está lleno de estrechas calles empedradas y tranquilos patios.

Seguro que te estarás preguntando cuál es el mejor lugar para comenzar a explorar la ciudad. Pues ese es la Rue du Boeuf o la pintoresca Place Neuve Saint-Jean, llena de restaurantes tradicionales. También a lo largo de las calles peatonales Saint-Jean y Trois Maries hay muchos cafés y tiendas.

En las laderas de la colina de la Croix Rousse se encuentra un barrio de principios del siglo XIX, importante centro de tejido. Debido a la gran pendiente de las calles, hay muchas curvas y tramos de escaleras en esta zona. Este barrio es más conocido por sus traboules, unos pasillos cubiertos que conducen a través de patios, edificios y escaleras peatonales. En el siglo XIX, estos callejones eran utilizados por los trabajadores de la seda para transportar sus tejidos. Otra atracción turística de esta zona es la Maison des Canuts, un pequeño museo dedicado al arte de la seda.

Lyon, Francia

El quartier de Presqu'ile es una península que se localiza en el río Saona, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999. Este barrio se caracteriza principalmente por su bella arquitectura y sus monumentales plazas, dignas de admiración.

Te aconsejamos caminar hacia la plaza de los Terreaux; vas a ver que sólo por la fuente extraordinaria del escultor francés Frédéric-Auguste Bartholdi, merece la pena. Esta grandiosa obra de arte representa el carro triunfal del Garona, cuyos cuatro caballos representan los cuatro ríos diferentes que desembocan en el océano Atlántico. En el lado este de la plaza se encuentra el Hôtel de Ville, antiguo ayuntamiento de la ciudad. Se construyó entre 1646 y 1672 pero, tras un incendio, tuvo que ser reconstruido en su actual característico estilo barroco, obra de Jules Hardouin-Mansart.

Otro impresionante edificio de este barrio es el palacio de la Bolsa, Palais du Commerce et la Bourse, en la calle de la République. Aunque el edificio tiene un estilo arquitectónico renacentista, propio del siglo XVI, fue construido cuatro siglos después.

Probablemente la plaza más bonita de Lyon esté en el barrio de Presqu'ile: la plaza Bellecour, localizada entre los ríos Ródano y Saona. La joya de la corona es su estatua ecuestre de Luis XIV, creada por el escultor lionés F. Lemot. En los lados este y oeste de la plaza hay varios edificios muy elegantes, que datan del siglo XIX, y desde el lado norte obtendrás unas vistas estupendas de las colinas de Fourvière.

Lyon, Francia

Para terminar

Lyon es una ciudad maravillosa y, en nuestra opinión, incluso más interesante que París. No sólo por sus impresionantes vistas, sino también por el gran ambiente que desde el principio atrae a cualquier visitante de la ciudad.

La mejor manera de llegar es a través del aeropuerto de Saint-Exupéry, desde donde puedes tomar el Rhônexpress para llegar al centro de la ciudad en muy poco tiempo. Pero también te recomendamos el tren si ya estás en el país galo.

La infraestructura de transporte público está bien desarrollada. Gracias a las cuatro líneas de metro, a los autobuses y tranvías, podrás llegar en pocos minutos a cualquier parte de la ciudad. Además, los precios son más que razonables.

¡Y por supuesto!, atrévete a descubrir sus interesantes barrios. Especialmente el barrio de Presqu'ile, situado en una península del río Saona, o, si lo prefieres, piérdete por los traboules del barrio de la Croix-Rousse.

Lo que está claro es que tenemos pensado volver a visitar la ciudad de nuevo. Nos ha impresionado tanto que estamos impacientes por volver a viajar sin restricciones después de la pandemia. ¡Sin duda una de nuestras primeras paradas será la maravillosa ciudad de Lyon!

Francia

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