Todo lo que debes sabe para irte de ruta por el Báltico

¿Estás planeando irte de de ruta por el Báltico? ¡Una idea genial, no cabe duda! Porque los tres países, Lituania, Letonia y Estonia tienen muchas ciudades fantásticas que merece la pena explorar.

Nosotros ya hemos podido conocer alguna que otra metrópoli de estos países y no solo nos hemos divertido, sino que estamos completamente fascinados por la belleza de los paisajes del mar Báltico.

En los 175 000 kilómetros cuadrados que abarcan los países del Báltico, viven unos 6.2 millones de habitantes, lo que quiere decir que no están tan superpoblados en comparación con el resto de Europa. Se podría decir que son bastante tranquilos por lo que, si tampoco te gusta la multitud de gente, entonces te recomendamos que vengas a estos países.

Todavía no nos hemos planteado irnos a vivir al Báltico, pero, mientras tanto, nos gustaría ver cuáles de todas las ciudades podríamos visitar. Sin duda alguna, teníamos en mente las tres capitales: Tallin, Riga y Vilna Dejar de lado estas tres ciudades sería un pecado imperdonable, pero no son las únicas. ¡Hay muchas otras ciudades geniales por descubrir!

Hemos organizado la lista de esta forma que empezamos en el norte de Estonia y, poco a poco, nos iremos acercando cada vez más a la frontera entre Lituania y Polonia, en el sur. Pero, esto es solo un ejemplo, siempre puedes planificar la ruta por el Báltico a tu gusto.

Tallin - Estonia

De ruta por el Báltico: Tallin

La capital de Estonia está situada en el extremo norte del país, directamente en el Golfo de Finlandia, por lo que, si un día te apetece ir de excursión a Helsinki, no tienes más que coger un ferri hacia la capital de Finlandia.

Seguramente te estés preguntado: pero ¿qué hay en Tallin? Pues bien, la principal razón para ir allí es el “Vanalinn”, el casco antiguo medieval de la ciudad. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y no nos extraña… ¡Cuenta con torres góticas y algunos edificios mejor conservados de la Edad Media!

No dejes tampoco de disfrutar de las fantásticas vistas de la ciudad desde la Iglesia de San Olaf. Te aconsejamos que vayas muy temprano por la mañana y, así, evitarás las colas para subir los 258 escalones que tiene la iglesia.

También es imprescindible visitar la majestuosa Catedral de Alejandro Nevski. Esta hermosa iglesia es una emblemática ventana al pasado ruso de Estonia.

De ruta por el Báltico: Pärnu

La colorida arquitectura y las sombreadas calles arboladas de Pärnu cautivarán a cualquier visitante. Con sus imponentes iglesias de principios del siglo XVIII y su arquitectura medieval, te aseguramos que pasarás una o dos horas admirando la belleza de esta ciudad.

Paseando por Pärnu, podrás contemplar los numerosos edificios antiguos que atestiguan las raíces medievales de la ciudad. Una de las estructuras más llamativas es la Torre Roja, construida en el siglo XV. Esta torre circular era una antigua prisión y formaba parte de las antiguas fortificaciones que rodeaban Pärnu.

La maravillosa iglesia de Santa Catalina, en el casco histórico de Pärnu, es el mejor ejemplo de la arquitectura estonia del periodo barroco. La iglesia se construyó en 1768 y su fachada amarilla y llamativo tejado verde son dignos de un par de fotos.

La Torre Roja de la iglesia de Santa Isabel, construida en 1747, se puede ver desde casi cualquier punto de Pärnu y en el interior podrás admirar un púlpito de madera de estilo gótico y un retablo de Róterdam de 1854.

Tartu - Estonia

De ruta por el Báltico: Tartu

Tartu es la ciudad más antigua de los países bálticos y ofrece un interesante horizonte lleno de historia. De hecho, el centro de la ciudad se considera patrimonio nacional único. Desde la Edad Media hasta la arquitectura moderna actual, ¡encontrarás ejemplos para todo! Podrás encontrar tanto estilos medievales, como estilos más modernos, ¡una maravilla!

Visitar el casco antiguo de Tartu es, en nuestra opinión, una de las experiencias más impresionantes de una ruta por el Báltico. Además de numerosos edificios medievales, en el centro histórico de la ciudad, encontrarás varios museos y restaurantes.

Tartu alberga una curiosa fuente, probablemente la más famosa de la ciudad: la fuente de los estudiantes que se besan. Esta estatua es muy conocida entre las parejas que se alojan en la ciudad y, especialmente, entre los prometidos, así que, ¡quizá puedas hasta ser testigo de una boda tradicional estonia!

También hay muchas iglesias maravillosas en todo Tartu. Las más bellas son la iglesia de San Pablo, la iglesia católica romana de la Concepción de la Virgen María y, sobre todo, el símbolo de la ciudad, la Catedral de Tartu.

De ruta por el Báltico: Riga

La capital letona y la mayor ciudad de los tres estados bálticos. es un destino cada vez más sonado entres los viajeros urbanos. ¡Riga te encantará! Sobre todo, por su mundialmente famoso casco antiguo con su típica arquitectura hanseática.

Riga cuenta con numerosas y hermosas iglesias, pero la más famosa y, por supuesto, la más impresionante es la Catedral de Riga. También te recomendamos una visita a la Iglesia de San Pedro, accediendo a la torre por una escalera o con el ascensor. Por si te los estás preguntando… sí, suele estar muy concurrida. Desde allí, tendrás una vista increíble del casco antiguo y sus tejados y adoquines.

Al norte del casco antiguo, se encuentra un distrito caracterizado por su estilo modernista donde encontrarás, principalmente, edificios altos y coloridos de finales del siglo XIX. El barrio es bastante grande e ideal para dar un paseo más largo.

El corazón de este distrito de estilo Art Nouveau es la calle Alberta iela, donde cada edificio tiene su toque especial. Además, encontrarás en este distrito el Museo Art Nouveau. Aunque solo sea para ver una de las escaleras modernistas más impresionantes de Europa, el museo merece una visita indudablemente.

Klaipéda - Lituania. Báltico

De ruta por el Báltico: Klaipéda

Klaipéda es una idílica ciudad portuaria y es la puerta de Lituania hacia el resto del mundo. Situada en el estrecho de Curlandia, es la tercera ciudad más grande del Báltico y tiene un casco antiguo único, muy diferente al de Vilna o Kaunas. Hasta 1920, era la ciudad más septentrional de Alemania y es por ello por lo que su arquitectura está especialmente marcada por las influencias alemanas, entre ellas, las típicas casas con entramados de madera.

Cuando estés por el centro de Klaipéda no puedes perderte un paseo por el Pasaje Friedrich. Construido en 1692, el paisaje acoge numerosos restaurantes, pequeñas tiendas y acogedores cafés en sus patios.

Lo que, probablemente, nos fascinó más en Klaipéda fue la escena artística callejera. Es cierto que aquí no se ve tanto arte callejero como en Vilna, pero podemos garantizarte que encontrarás algunas obras interesantes por la ciudad.

De ruta por el Báltico: Kaunas

El impresionante casco antiguo medieval de Kaunas tiene una arquitectura muy diferente a la que se puede encontrar en el casco antiguo de Vilna. Kaunas fue un importante punto en las rutas comerciales de la época hanseática, por lo que muchos edificios del casco antiguo tienen influencia alemana. Además, los soviéticos no dejaron tanta huella en la ciudad como en la capital lituana. Por ello, gran parte de la arquitectura antigua sigue intacta en su estado original.

Uno de los lugares más importantes del casco antiguo de Kaunas es el Ayuntamiento, con su torre de 53 metros y la plaza que lo rodea. La plaza del Ayuntamiento también acoge con frecuencia festivales, el mercado de Navidad o las Jornadas Hanseáticas.

El castillo de Kaunas, en el parque de Santakos, es una ruina del siglo XIII. Fue el primer bastión defensivo y también el único castillo de doble pared en Lituania. Su finalidad sigue siendo desconocida, pero, probablemente, se utilizó para defender el castillo de la isla de Trakai. Si te interesa conocer más sobre la historia de esta fortaleza, ¡ven y visita las exposiciones de las ruinas del castillo!

Vilna, Lituania

De ruta por el Báltico: Vilna

El casco antiguo de Vilna es un impresionante lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es mundialmente conocido por sus sinuosas calles empedradas, sus edificios históricos y, por supuesto, sus pintorescas iglesias.

La plaza más antigua, y también la más famosa de la ciudad, es la Plaza de la Catedral. Con sus seis columnas y tres figuras en la parte superior del tejado, la Catedral de San Estanislao es fácilmente reconocible desde cualquier punto. La iglesia se construyó entre los siglos XIII y XV y se considera el lugar de culto más importante para los católicos lituanos. La plaza también acoge numerosos festivales y diversos eventos a lo largo del año.

Letonia, Mar Báltico

Para terminar

Una ruta por el Báltico es la mejor manera para que conozcas los tres países de una vez: Lituania, Letonia y Estonia. A lo largo del viaje, pasarás por muchas ciudades hermosas que, seguramente, se te quedarán grabadas en la memoria.

Los destinos más famosos de los países bálticos son, por supuesto, las capitales Vilna, Riga y Tallin. Pero también puedes añadir a tu ruta muchas otras ciudades interesantes como, por ejemplo, Tartu, y Kaunas, la segunda ciudad más grande de Lituania. También es especial la ciudad portuaria lituana de Klaipéda, cuya arquitectura es de clara influencia alemana.

Ahora que ya conoces nuestras recomendaciones para ir de ruta por Báltico, puedes incluirlas en tu lista y empezar a disfrutar de un viaje perfecto. ¿Qué te parece? ¿Te animas a recorrer el Báltico?


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