Los lugares más bonitos en la región de los Abruzos

Los Abruzos son una preciosa región del centro de Italia que, con frecuencia, subestiman tanto los propios italianos como los turistas de otras partes del mundo. Cuando pensamos en Italia, se nos vienen a la mente grandes ciudades como Roma, Nápoles o la romántica Venecia. Sin embargo, no estamos viendo el cuadro completo, ya que Italia esconde maravillas naturales y pequeños pueblos aún por descubrir.

En este artículo te presentamos la región de los Abruzos, cuya naturaleza virgen y delicias locales enamoran a todo el que pasa por aquí. Es perfecta para los mochileros a los que les gusta el senderismo y no quieren gastar tanto en comida y alojamiento. Pero también lo es para familias y para los que quieren viajar con sus mascotas.

Los Abruzos

Cómo llegar a los Abruzos

El aeropuerto mejor comunicado de toda la región es sin duda el de Pescara, ciudad situada en la costa adriática. Por su parte, la capital italiana está a menos de dos horas de los Abruzos. Por tanto, si aterrizas en Roma (ya sea en los aeropuertos de Ciampino o Fiumicino) no tendrás problemas para llegar a los Abruzos.

Hay enlaces con transporte público, pero el viaje puede ser bastante largo, especialmente si se cruza la frontera entre el Lacio y los Abruzos. Como esta región es bastante montañosa, hay pocas conexiones ferroviarias. Por lo tanto, los autobuses que conectan muchos pueblos en las cimas de las montañas tardan en llegar, aunque por aire estén cerca.

Por ello, te recomendamos alquilar un coche o, mejor aún, viajar en una autocaravana para disfrutar al máximo de la naturaleza. También puedes detenerte en los campings, los cuales están siempre bien equipados.

Los Abruzos: entre el mar y la montaña

Como ya hemos mencionado, el territorio de los Abruzos es principalmente montañoso; es más, la región está atravesada por los Apeninos. Aquí se encuentran importantes cordilleras como el Gran Sasso, la Majella, el Sirente-Velino y los Montes Marsicani. La única parte llana de la región es la costa. Esta característica geográfica permite ir de la playa a la alta montaña en menos de dos horas. Así que, si te gusta el mar, pero también te gusta el senderismo, este es sin duda el destino adecuado para ti.

Trabocchi

Costa dei Trabocchi en Pescara

Si viajas desde el aeropuerto de Pescara, es una buena idea quedarte unos días y disfrutar de esta ciudad costera llena de vida. Encontrarás muchos bares y restaurantes con vistas al mar que invitan a descansar y disfrutar del ambiente relajado del lugar. Además, Pescara es también una ciudad universitaria y en las noches cálidas de verano las calles y discotecas se llenan de jóvenes con ganas de fiesta.

Un poco más al sur de Pescara se encuentra la llamada Costa dei Trabocchi, situada entre Ortona y Vasto. Alberga dos importantes reservas naturales que no te puedes perder: la Lecceta de Torino di Sangro y la Reserva Natural de Punta Aderci. En esta zona hay muchas playas protegidas y vírgenes, como Ripari di Giobbe y las calas de Golfo di Venere. ¡Date prisa! Visita estos rincones idílicos antes de que el turismo de masas los invada.

Pero el verdadero atractivo de este tramo de costa son los llamados Trabocchi. Son majestuosas construcciones de madera junto al mar que, según se dice, se remontan a los fenicios. Pese a la variedad de teorías sobre su origen, una cosa es cierta: estas enormes pértigas se utilizaban antiguamente para pescar. Hoy en día, algunas de ellas han sido renovadas y albergan restaurantes y bares.

¿Qué te parece cenar en el agua rodeado de este impresionante paisaje? O mejor aún, ¿qué tal un desayuno? Siempre hablamos de las puestas de sol, pero hay que recordar que en esta parte de la costa italiana el sol no se pone sobre el mar, sino que sale. En cualquier caso, podemos asegurar que el espectáculo es igual de impresionante.

Si eres deportista, agárrate que vienen curvas. A lo largo de toda la costa se está construyendo un carril bici de casi cincuenta kilómetros. Pronto podrás disfrutar del paisaje y de todos los pueblos costeros por tu cuenta o con una bicicleta alquilada.

Gran Sasso

Parque Nacional del Gran Sasso

Estación de esquí Campo Imperatore

Si te diriges hacia Pescara, a unos setenta kilómetros de la ciudad, estarás en territorio de alta montaña. Es increíble cómo el paisaje puede cambiar tan rápidamente en el transcurso de una hora de viaje. Otro aspecto que también cambia notablemente es el clima. Así que te aconsejamos llevar tanto ropa ligera como de abrigo cuando viajes a los Abruzos. ¡Siempre hace más frío en las alturas!

El Parque Nacional del Gran Sasso y Montes de la Laga es uno de los más grandes de Italia y alberga el monte homónimo, el Gran Sasso. Con sus 2 912 metros es el más alto de toda la cordillera de los Apeninos. También hay muchas rutas de senderismo que puedes explorar en bicicleta de montaña.

En el corazón del macizo se encuentra también la estación de esquí de Campo Imperatore, junto con su observatorio y su jardín botánico. Puedes llegar al altiplano en coche siempre y cuando las carreteras no estén cortadas por la nieve. Si no, una alternativa que te impresionará es el teleférico que sale de Assergi cada treinta minutos.

Una vez en la cima, podrás admirar las vistas mientras disfrutas de una bebida refrescante en verano o de un café caliente en invierno. Lo que no es de temporada son los arrosticini, unos pinchos típicos de oveja que los habitantes de la zona adoran comer durante todo el año. Son especialmente típicos en los días festivos y se pueden comprar en los distintos puestos. A menudo hay una competición para ver quién puede comer más. Pero ten cuidado: no te pases de la raya, ¡si no, volverás al valle rodando!

Rocca di Calascio

Rocca di Calascio

La Rocca di Calascio es el verdadero punto culminante del parque, una fortaleza a unos 1 500 metros de altitud que data de la Edad Media. Unos cuarenta kilómetros más al sur se encuentra el pintoresco pueblo de Calascio, bajo el Piccolo Corno, o cuerno pequeño, del Gran Sasso. Desde aquí, para llegar a la Rocca, solo puedes continuar a pie. Sin embargo, la ruta no es muy larga y también es adecuada para principiantes.

Lo sorprendente es que el punto alto de la Rocca, construido para la protección de la zona, permitía la comunicación con otras fortalezas hasta la costa del Adriático, mediante luces por la noche y espejos durante el día. La entrada y la visita guiada son totalmente gratuitas. Sin embargo, puedes hacer una donación voluntaria o comprar un recuerdo para apoyar a la comunidad local que se encarga de todo esto.

La estructura de la Rocca di Calascio, hecha íntegramente de roca blanca, destaca sobre el cielo azul y el paisaje de los alrededores. Pero no solo nosotros decimos que este lugar turístico es especialmente bonito. De hecho, ha sido elegido en dos ocasiones como plató de rodaje para películas como El nombre de la rosa, con Sean Connery, y Ladyhawke (en español Lady Halcón o El hechizo del halcón), con Michelle Pfeiffer.

Grotte di Stiffe

Las Grotte di Stiffe son uno de los lugares de interés más fascinantes de la provincia de L'Aquila. Son grutas de origen kárstico y se encuentran en el municipio de San Demetrio ne' Vestini, cerca de la Rocca di Calascio.

En el interior, el camino tiene hasta mil metros de longitud y pasa por varias salas. Hay una cascada de veinte metros y otra que alcanza los veinticinco; un lago negro y muchas formaciones calcáreas como estalactitas y estalagmitas.

Las visitas guiadas son organizadas y el precio de la entrada es solo una pequeña contribución de doce euros, pero te aseguramos que vale la pena pagar. Y si tienes la suerte de estar aquí durante la época navideña, podrás ver algo realmente sensacional. En las cuevas se instala un belén viviente, en el que actores reales transportan a los visitantes a la magia de la Navidad.

Las gargantas de los Abruzos: Gole di Celano y Gole del Sagittario

Gole di Celano

En el camino hacia el suroeste, encontrarás una de las gargantas más bonitas de Italia: la Gole di Celano. Te recordamos que también puedes entrar a los Abruzos desde Roma y que este espectáculo de la naturaleza se encuentra a medio camino entre Roma y Pescara.

Las paredes rocosas que alcanzan incluso los doscientos metros en los puntos más altos y que están separadas por tan solo tres metros te dejarán con la boca abierta. 

Gole di Celano

Estas maravillas de la naturaleza se ubican en el Parque Regional de Sirente Velino. Aquí, también puedes disfrutar de muchos paseos y observar la fauna local, como lobos, zorros, ciervos y el oso marsicano.

En el camino puedes ver la parte más bonita del desfiladero, la Fonte degli Innamorati, así como un antiguo monasterio e impresionantes paisajes naturales. Te recomendamos recorrer este sendero en temporada alta, ya que en otoño o invierno las lluvias hacen que el cauce del río aumente mucho y podrían hacer intransitable este camino.

Gole del Sagittario

Un poco más al sur, las Gole del Sagittario son igualmente impresionantes y dignas de ver. Este cañón del municipio de Villalago no tiene nada que envidiar al anterior. Aquí puedes ver rocas, acantilados y cauces de agua cristalinos.

La carretera para llegar es la típica de las montañas, con curvas cerradas y vistas espectaculares. Si eres motociclista, seguro que te encantará. Pero, ya sea en coche o en moto, no olvides disfrutar del paisaje.
Desde aquí hay muchas rutas de senderismo que puedes hacer en tres o cuatro horas, perfectas para una excursión de un día.

Lago di Scanno

Lago di Scanno: el lago con forma de corazón

Una vez hayas llegado a la Gole del Sagittario, no puedes perderte un pequeño desvío hacia el magnífico Lago di Scanno. A solo dieciocho kilómetros más al sur, al pie del encantador pueblo que lleva el mismo nombre, este lago te dejará sin aliento.

Si eres deportista, puedes probar el surf o el remo, por ejemplo; o bien dar un paseo tranquilo en una barca de pedales. Si lo que te gusta es observar aves, podrás ver ánades reales, garzas, somormujos, halcones peregrinos, águilas y búhos.

Desde aquí parten tres rutas de senderismo, de las cuales la más importante es el Sentiero del Cuore (‛Sendero del Corazón’). Este conduce un mirador desde donde puedes admirar el lago en forma de corazón en toda su belleza. En este camino, de aproximadamente una hora de duración, también puedes ver la fascinante ermita de Sant'Egidio, el protector de la ciudad.

De hecho, la región está llena de ermitas, algunas muy especiales como la de San Bartolomeo. Está completamente excavada en la roca y puedes visitarla de vuelta a Pescara, nuestro punto de partida.

Los Abruzos

Para terminar

Como era de esperar, los Abruzos son una región con mucha diversidad. Nuestra sugerencia es que hagas el itinerario que te lleva desde Pescara pasando por los lugares más famosos hasta el punto de partida, donde puedes continuar en avión. Eso sí, recuerda que muchos de los lugares de interés se encuentran a un par de horas de Roma y, por tanto, puedes comenzar tu viaje desde allí.

En pocas horas, puedes ir desde la fascinante Costa de Trabocchi hasta varios parques nacionales que incluyen algunas de las cordilleras más importantes de Italia. Viaja en el tiempo en la magnífica Rocca di Calascio, visita las maravillas naturales de las Gole di Celano y Gole del Sagittario o sumégete en las Grotte di Stiffe.

Por último, te recomendamos relajarte junto al lago más romántico de Italia. No olvides llevar ropa para todos los climas, porque el calor de la costa se acaba en cuanto subes unos metros o entras en las cuevas.

No hay mucho más que añadir. Tanto si eres deportista como si buscas descansar y desconectar con la familia respirando aire puro, los Abruzos no te decepcionarán. ¿Estás tan preparado como nosotros para preparar la mochila y empezar el viaje? Tres, dos, uno… ¡vamos!

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