Néguev, el desierto de Israel

El desierto del Néguev es el sueño de cualquier viajero que busque una aventura. Esta región está repleta de lugares de interés, como ruinas antiguas y paisajes desérticos de impresionante belleza.


Lo más destacado es la maravillosa vista panorámica desde la cima del Makhtesh Ramon, las antiguas ciudades nabateas y los yacimientos de Shivta, Avdat y Mampsis declarados Patrimonio Mundial de la Unesco. Además, este desierto de Israel, con su abrupta belleza, es uno de los destinos más populares para todos los amantes de la naturaleza.


Con tanta oferta, es difícil abarcar todo lo que se puede hacer. Por ello, en este artículo te contaremos qué puedes hacer en el Néguev y qué lugares de interés deberías incluir en tu lista. Además, también aprenderás mucho sobre los antepasados de esta región.

Neguev, Israel

La historia del desierto de Israel

Se cree que el Néguev se convirtió en una zona árida entre el 10.000 y el 7.500 a.C. A finales del segundo milenio a.C., tres pueblos habitaban este desierto.

En el norte, alrededor de Arad, vivían los cananeos, quienes iban avanzando hacia al sur. En cambio, los amalecitas se asentaron en el sur, y en el este, alrededor de la depresión de Arava, habitaban el pueblo sedentario edomita. Sin embargo, estos últimos se trasladaron al norte en el siglo VI a.C. y se asentaron entre Be'er Sheva y Hebrón.

A partir del siglo I a.C., los nabateos intentaron asentarse y cultivar en el Néguev desde su capital, Petra. Lo consiguieron principalmente gracias a la ayuda de un elaborado sistema de riego y, como resultado, surgieron ciudades como Avdat, Subeita y Mampsis.

Entre los siglos IV y VI, los bizantinos tomaron el control de los nabateos y desarrollaron aún más la región. Sin embargo, tras la llegada de los árabes, que habían mejorado los métodos de riego en otros países, los sistemas de riego del Néguev quedaron obsoletos. Por ello, el desierto se convirtió en una región árida habitada por beduinos durante más de mil años.

El impulso decisivo para volver a hacer fértil la tierra lo dio David Ben Gurion, habitante del kibutz Sde Boker quien fundó una universidad para estudiar el Néguev. La creación del transportador nacional de agua fue, además, de especial importancia para la repoblación del desierto israelí, el cual lleva el agua desde el norte de Israel hasta el Néguev.

Lugares de interés en Shivta

En Shivta se encuentran las ruinas de la antigua ciudad bizantina de Subeita, que datan de los siglos V y VI y están sorprendentemente bien conservadas. Se trata de tres iglesias monásticas, edificios residenciales, cisternas de agua y calles pavimentadas. Fue construido y utilizado por los nabateos en el siglo I a.C. y posteriormente reconstruida por los bizantinos.

Aunque todas las ruinas datan de esta fase posterior, Shivta merece, con razón, su condición de Patrimonio Mundial de la Unesco por su anterior asentamiento por parte de los nabateos.
 
Al entrar en este lugar, lo primero que puedes ver es la basílica de tres naves de la Iglesia del Sur, la cual cuenta con una adosada mezquita del siglo VII.

Algo más al norte, en la intersección de dos calles, se sitúa la Casa del Concilio. Si tomas el camino de la izquierda, se llega a la iglesia central, de la que hoy sólo quedan algunas partes de los muros y el ábside sur. Más al norte, junto al barrio de los artesanos, con su horno de alfarería, sus talleres y su panadería, se encuentra la Iglesia del Norte.

Be'er Sheva

En el Antiguo Testamento, este lugar es conocido como la Ciudad de los Patriarcas, pero en pocas décadas Be'er Sheva se ha convertido en una de las mayores ciudades del desierto del Néguev en el Israel moderno. El primer asentamiento de la zona, Tel Sheva, se encuentra en el extremo oriental de la ciudad moderna.

Las excavaciones en las orillas del río han sacado a la luz un asentamiento calcolítico del IV milenio a.C. habitado por nómadas, quienes construyeron las cisternas y las viviendas subterráneas, a las que se entraba desde arriba. También podrás ver varios hallazgos de este yacimiento de Be'er Sheva en el Museo de Israel de Jerusalén.

La principal atracción turística de la ciudad es el mercado beduino, donde se pueden adquirir cojines, sillas de montar para camellos, objetos de cobre y muchas otras artesanías. En la calle Ha'atzmaut, también se puede visitar el Museo de Arte situado en un edificio de la época otomana y, en el extremo sureste, hay también una fuente restaurada que probablemente date del periodo otomano.

Avdat

Situado en una colina, Avdat, uno de los yacimientos más importantes de los periodos nabateo, romano y bizantino del Néguev, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se asentó por primera vez en el siglo III a.C. cuando las tribus nómadas nabateas empezaron a establecerse aquí y a hacerse con las rutas comerciales que atravesaban la región. Más tarde, la ciudad floreció bajo la ocupación romana y luego bizantina. Sin embargo, acabó siendo abandonada tras la conquista árabe en el año 634 d.C.

Justo antes de la entrada al yacimiento hay una tumba nabatea con un relieve en el dintel que representa un altar <<con cuernos>> flanqueado por la luna, el sol y una estrella. Desde la entrada, un camino lleva hacia el norte a través de una zona residencial de la época romana, donde también se puede ver una piedra con una inscripción nabatea.

A través de la puerta sur, el camino conduce a una fortaleza bizantina rectangular y, desde la esquina al sureste, se tiene una excelente vista de todo el complejo. En el lado oeste de la fortaleza hay un recinto sagrado que data de la época bizantina y contiene dos iglesias construidas en los emplazamientos de anteriores templos nabateos y romanos. También se puede contemplar aquí una basílica de tres naves dedicada al mártir griego del siglo IV Teodoro Tiro.

Cerca de estas ruinas, se encuentra también el Parque Nacional de Ein Avdat, una de las maravillas naturales más sorprendentes del desierto de Israel. Aquí, cuatro manantiales nacen de la roca y se sumergen en una tranquila cuenca.

Neguev, Israel

Mampsis

La antigua Mampsis es la ciudad nabatea más septentrional del desierto del Néguev. Al igual que Avdat y Shivta, las ruinas que encontrarás en esta ciudad están declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Con las excavaciones arqueológicas realizadas entre 1965 y 1973, se descubrió un asentamiento nabateo apenas modificado durante la época bizantina. Por ello, su carácter original se conserva aún mejor que en Avdat, Nitzana o Shivta.

Mampsis se fundó en la época en que los nabateos partieron de Petra para establecer una colonia en el Néguev. En el siglo I d.C. era una próspera ciudad comercial con un caravasar, establos, zonas residenciales e incluso edificios administrativos.

Más tarde, los bizantinos recuperaron el antiguo sistema de riego nabateo y construyeron dos iglesias. Sin embargo, durante la conquista árabe en el siglo VII, la ciudad fue destruida.

Al entrar en la ciudad por la puerta norte de la muralla, puedes continuar por las antiguas calles hasta llegar a dos grandes edificios administrativos. En uno de ellos se conservan las bóvedas e incluso se puede subir a la planta superior desde donde se tiene una magnífica vista del complejo.
 
Justo enfrente de las ruinas de una comisaría del periodo del Mandato Británico se encuentra la Iglesia del Este, dedicada a los Santos Mártires. La mejor manera de llegar a ella es a través de una amplia escalera que sube desde la antigua plaza del mercado.
 
La Iglesia del Oeste está construida contigua a la muralla de la ciudad. Esta basílica en forma de nave fue construida por San Nilo del Sinaí alrededor del año 400. Otros edificios interesantes de Mampsis son los establos, un pórtico con capiteles nabateos y un edificio con pinturas murales bien conservadas.

Neguev, Israel

Los tres cráteres de Makhtesh

En el desierto, además de las ciudades y ruinas de pueblos antiguos, se pueden descubrir tres enormes cráteres llamados Makhtesh, <<mortero>> en español.

Formado cuando la tierra se derrumbó sobre las cavidades subterráneas hace 70 millones de años, el mayor de los tres cráteres elípticos, el Makhtesh Ramon, cuenta con con una longitud de 30 kilómetros y una anchura de 8 kilómetros.

En este mismo lugar se han encontrado también enormes fósiles de dinosaurios que vivieron hace 150 millones de años. En el pequeño pueblo de Mitzpe Ramon podrás ver el interior del cráter, cuyo fondo tiene 500 metros de profundidad.

Makhtesh Hagadol es el centro de los cráteres del desierto del Néguev y, a pesar de ser más pequeño que el Makhtesh Ramon, es igual de interesante para los excursionistas y amantes de la naturaleza y, al igual que el Makhtesh HaKatan, está en la parte norte del desierto de Zin.

Se puede acceder a ambos y explorarlos a través de rutas de senderismo que descienden al cráter. El mejor punto de partida tanto para el Makhtesh Hagadol como para el Makhtesh HaKatan es la pequeña ciudad de Yeruham.

Neguev, Israel

Para terminar

El Néguev es una de las zonas más impresionantes que puedes explorar en Israel. Gracias, sobre todo, a las huellas de numerosos pueblos antiguos, podrás conocer mucho más sobre el pasado de este desierto. Las ruinas de las ciudades de Shivta, Avdat y Mampsis han sido incluso declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Igual de interesantes son los tres enormes cráteres que se formaron aquí en la región hace millones de años. En el mayor de ellos, el Makhtesh Ramon, se encontraron incluso fósiles de dinosaurios.
 
Desde luego, nos ha encantado explorar estos antiguos lugares y, por supuesto, estamos seguros de que tú también los disfrutarás. Israel no es un país demasiado grande, lo que significa que no tardarás mucho en llegar al desierto del Néguev desde Tel Aviv o Jerusalén.

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