Berlín: la mejor ciudad del mundo

Berlín, la mejor ciudad del mundo ¡qué maravilla! Es cierto que amamos la capital de Alemania porque no se puede comparar con ninguna otra ciudad del mundo. Tiene una historia, digamos, movida: gran parte de la ciudad fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial y, poco después, el Muro de Berlín dividió, no solo la ciudad, sino a familias enteras durante años. Tras varias décadas de separación, el muro cayó a finales de 1989, y las familias y amigos pudieron volver a abrazarse.

La capital ha pasado por momentos muy buenos, pero también muy malos. A pesar de ello, sin duda, es una ciudad que siempre ha acogido bien a personas de otros países, lo que hace al ambiente berlinés tan único. No hay ciudad tan internacional como la capital alemana, donde conocerás a personas y culturas muy diferentes. En nuestra opinión, Berlín está al nivel de Londres o Nueva York; eso sí, hace mucho más frío.

Por supuesto, muchas ciudades ya han intentado convertirse en el «nuevo Berlín», pero, hasta ahora, ninguna de ellas ha conseguido alcanzar la misma reputación. Berlín es y sigue siendo Berlín. Es único. En definitiva, la frase «Berlín: la mejor ciudad del mundo» es, sin duda, cierta y aquí te explicamos el porqué.

Berlín: la mejor ciudad del mundo

Berlín: la mejor ciudad del mundo por su multiculturalidad

La mayor comunidad turca en el extranjero se encuentra en Berlín. Pero no solo podrás disfrutar de comida turca mejor que en la propia Turquía, la capital alemana es el hogar de emigrantes de todos los rincones del mundo, incluso hispanohablantes. La ciudad es conocida por la mezcla de culturas y lenguas, lo que por aquí llaman Multikulti. Si vas de turismo y no dominas el idioma, ¡no hay problema! Hay tanta diversidad que incluso con un bitte y danke (‘por favor’ y ‘gracias’), los inmigrantes pueden vivir en la ciudad sin problema.

Berlín: la mejor ciudad cultural

Si eres amante del arte, Berlín es tu ciudad. Más de 180 museos, galerías de arte, tiendas de discos y estudios en cada esquina te invitan a cruzar sus puertas. La ciudad ofrece arte para todos los gustos, desde obras maestras de pintores clásicos hasta grafitis.

La escena urbana berlinesa está muy viva, con murales políticos o satíricos. El más conocido de todos es el East Side Gallery. Se trata de una sección del Muro de Berlín, situada en el barrio de Friedrichshain a orillas del río Spree, convertida en monumento a la caída del muro. Los murales en sus más de 1300 metros empezaron a pintarse en 1990 y se conservan hasta el día de hoy. ¡Y lo mejor de todo es que es gratis! Si te interesa, siempre puedes hacer una visita guiada para saber más sobre su historia y las subculturas de la parte occidental de Berlín.

Berlín: la mejor ciudad del mundo

Otro de los atractivos berlineses es su escena musical y nocturna. No importa qué tipo de música te guste, cualquier día del año (y de la semana), podrás disfrutar de conciertos de todo tipo. La capital alemana siempre es una de las paradas importantes en las giras de artistas de todo el mundo y colgar el cartel de «no hay entradas» es todo un éxito.

Si te gusta el tecno, este es tu sitio: DJ aclamados mundialmente te harán bailar en sus fiestas. El ambiente nocturno está omnipresente en la ciudad, desde las discotecas del Spree, pasando por el endemoniado Berghain hasta los clubes underground. Si eres valiente, atrévete a sumergirte en el lado oscuro de Berlín y cumple tus fantasías más secretas.

Berlín: la mejor ciudad del mundo

Berlín: la mejor ciudad para disfrutar de la naturaleza

La cosmopolita capital cuenta con más de 2500 zonas verdes abiertas al público berlinés y, especialmente en verano, no querrás perderte el antiguo aeropuerto Tempelhof. Las antiguas pistas se llenan de visitantes tomando cerveza y disfrutando del sol, de una barbacoa o cantando karaoke. ¿Te atreves a bailar junto a un grupo de completos desconocidos? ¡Todo es posible en Berlín!

Si tras visitar la ciudad, quieres descansar, pero sin alejarte mucho del centro, ¡sin problema! Justo entre la Puerta de Brandemburgo y el parlamento alemán se extiende el famoso Tiergarten. En su día, el parque fue un coto de caza hasta el rediseño en la década de 1830 por el arquitecto prusiano Peter Joseph Lenné. Además, en el propio parque, podrás visitar el monumento a Bismarck, la isla artificial en honor a la reina Luisa o la rosaleda Rosengarten.

Berlín: la mejor ciudad para conocer la historia

Brandemburgo. Hoy en día, pasear entre las columnas del monumento más famoso de la ciudad parece de lo más normal, pero no siempre fue así: el Muro de Berlín pasaba justo por delante de la puerta y no había manera de cruzar la plaza.

La Puerta de Brandemburgo se construyó a finales de la década de 1790 por orden del rey prusiano Federico Guillermo II, en el emplazamiento de una antigua puerta defensiva de la ciudad. Los cinco pasillos del monumento, formados por doce columnas dóricas, están coronados por la cuadriga, un carro tirado por cuatro caballos.

Berlín: la mejor ciudad del mundo

Si te gusta la historia del siglo XX, estás en el lugar indicado. Toda la ciudad ofrece parte de la historia reciente alemana y, prueba de ello, es la calle Bernauer. Ahí encontrarás un monumento a las personas que perdieron la vida intentando cruzar la frontera entre las antiguas República Democrática Alemana (RDA) y República Federal Alemana (RFA) entre 1961 y 1989, con un centro de visitantes que explica al detalle la vida del Muro. Incluso puedes ver un tramo de 70 metros de longitud de la famosa frontera. La panorámica te da una ligera idea de lo que supuso el Muro, o muros, para la ciudad y el país entero. En definitiva, no se trataba de una simple pared de hormigón.

Seguimos viajando por el siglo XX visitando el parlamento alemán o Reichstag. El edificio neobarroco data de 1894 y albergaba ya al gobierno alemán de la época hasta que, en 1933, un incendio provocado por los nazis destruyó gran parte del edificio. Las ruinas se conservaron hasta después de la caída del Muro, tras la cual se convirtió en el emblema de la Reunificación Alemana: el Estado restauró el edificio, dándole el aspecto actual. Su cúpula de cristal es otra de las paradas recomendadas en tu visita a la ciudad; la visita es gratuita, pero eso sí, reserva las entradas con, por lo menos, dos días de antelación en internet.

Berlín: la mejor ciudad del mundo

Si eres más de museos, Berlín es tu ciudad. Solo en la Isla de los Museos, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, ya puedes visitar cinco de ellos: el Museo Antiguo, la Antigua Galería Nacional, el Museo Nuevo, el Museo Bode y el Museo de Pérgamo. Los museos eran la forma de mostrar la riqueza y sofisticación de las colecciones reales prusianas y, además, presumir de las victorias militares durante el siglo XIX. Como su nombre indica, el primero en construirse fue el Museo Antiguo en 1830, diseñado por Karl Friedrich Schinkel. Justo un siglo después, se construía el último, el Museo de Pérgamo. El Museo Nuevo, datado de 1859, fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial y, tras su reconstrucción, abrió sus puertas en 2009.

Junto a la plaza Alexanderplatz está la Torre de Televisión de Berlín o Fernsehturm, un hito de la ciudad visible desde lejos y marca distintiva del horizonte berlinés. Es la segunda estructura más alta de la Unión Europea y también el edificio más alto de Europa abierto al público. ¡No pierdas la oportunidad de tener Berlín a tus pies y visita el mirador de la torre! Esperamos que no te den miedo las alturas, ¡porque está a 200 metros!

En el mercado Gendarmenmarkt encontrarás un trozo de la época dorada de Berlín.  La plaza, situada entre las calles Charlottenstraße y Markgrafenstraße, la diseñó el arquitecto Johann Arnold Nering en el siglo XVII. Las obras maestras de la plaza son las iglesias francesa y alemana, enfrentadas en los extremos norte y sur.  Justo entre ellas, se encuentra la imponente Casa de Conciertos o Konzerthaus construida en 1821 frente a la estatua del escritor Friedrich Schiller. Aquí también se celebra uno de los numerosos mercados navideños de la ciudad, otro de los imprescindibles y de los más afamados.

Berlín: la mejor ciudad del mundo

Para terminar

Entonces, ¿es Berlín la mejor ciudad del mundo? Pues sí. Berlín es una ciudad dinámica y emocionante que no debería faltar en ninguna lista de viajes. ¡La capital alemana más multicultural está siempre de moda!

El arte urbano está muy presente en la ciudad y no te puedes perder la East Side Gallery; las partes originales del muro se han conservado tras su caída, llenándose de grafitis. El ambiente nocturno también está muy, pero que muy vivo y seguro que no hace falta que te lo recomendemos.

Pero Berlín no es sólo una ciudad de hormigón. Muchos de sus bonitos parques invitan a relajarse entre árboles y flores, y a olvidar el ajetreo del centro de la capital. Creemos que Tempelhof, el emplazamiento de un antiguo aeropuerto, te cautivará.

La razón más obvia del triunfo del turismo en Berlín es la gran cantidad de los monumentos con los que cuenta, empezando por la Puerta de Brandemburgo, el sitio de interés más importante. Cerca de allí, está el edificio del Reichstag en el que se sigue encontrando el parlamento alemán. Además, puedes observar la ciudad desde lo alto de la Torre de Televisión, justo al lado de la plaza Alexanderplatz.

Si piensas en hacer alguna escapada, esta es tu ciudad. ¿Aún no las tienes todas contigo? Acércate, te contamos un secreto: ¡la comida turca se creó aquí, entre las dos Alemanias, y podrás comer el mejor kebab de toda tu vida! Es imposible enumerar todas las razones por las que debes visitar la ciudad, al menos, una vez; ¡ve y descúbrelas por ti mismo!

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